Una mirada sobre lo abstracto del sonido
Música,
deja que me envuelva
en un recuerdo
que nunca perdí,
en la historia de una vida
que nunca a alguien perteneció
exalta para mí lo mínimo
(con lo cual me embriagaré)
y depura los colosos
que creemos cabalgar.
¡Qué nunca llegue el día
en el que nos dejes!,
pues nos hemos acostumbrado a volar
y los pies no parecen entender
de caricias, notas y armonía,
de silencios y sus momentos,
de esa delicada atmósfera espiritual
que, como Madre,
nos susurra sobre la infinidad del Alma
y todas sus posibilidades.
Océano variopinto,
recámara de la conciencia
donde el eco es ritmo
y el sentimiento sonido.