Este es un texto que, a modo de ensayo, explora dos términos cruciales dentro de la discusión sobre los Universales: la Idea de Platón y el eidos de Edmund Husserl. Desde intercambios de sentidos, experimentos mentales y suspensiones de mundos especiales, nos iremos deslizando lenta y cautelosamente hacia el corazón de esta discusión, hasta llegar a la cavidad cardiaca que le corresponde a la Teoría de las Ideas.
Se advierte de antemano al lector que encontrará términos que podrían incomodarle como: alma, reminiscencia, verdad absoluta, indubitabilidad, eternidad, y demás conceptos que son extremadamente precisos a la hora de describir las realidades que trataremos. Asimismo, debo advertir el profundo aprecio que le tengo a las peculiaridades que conforman las voces de estos dos colosos de la Filosofía, peculiaridades que, para mí, no solo evidencian sus masivos intelectos, sino, también, la intimidad de sus pasiones, el recato de sus percepciones estéticas y la infinitud de la bondad que reside en sus almas.
“I promise nothing complete; because any human thing supposed to be complete, must for that very reason infallibly be faulty” (Melville, 2009: 184).