Icono del sitio Juan E. Restrepo

Colinas y Rocío

Colinas y Rocío

Cuando el silencio ataja mi mente

suele hallarme impávido aún,

tenso, solo, y con la mirada muerta

Después de tanto pensar,

después de tantas soluciones fantásticas,

de tantos diálogos infinitos,

creería que mi alma ya se habría detenido

a encontrar alguna evidencia,

algún puerto en el cual la vida

ya no aullase

con su natural y fantasmagorica frialdad,

pero la vida, de nuevo, me vence

y, naturalmente, me retraigo

en mi vastisima imaginación,

resguardandome de lo que realmente veo:

un silencio peregne en el viento

que a todas las palabras

calla,

retándoles a vivir.

Si me canso,

¿quién podrá vivirlas,

a ellas,

a todas mis palabras

huérfanas?

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